miércoles, 20 de agosto de 2008
DOS PÁJAROS DE UN TIRO
Retornando a los campos de los poetas muertos-vivos
Morí. Oh, qué decepción para algunos!
Oh, qué placer para otros!
Producto sustituible fui en la noche de los Tiempos,
producto indeseable por doquier, como vagaje de espesura.
Como hierba pisoteada por rebaño de cabras me sentí,
como incendio sexual debilitado, luego apagado, extinto.
De una cumbre dorada de recuerdos aéreos, sueños flotantes...
sentí la llave de la Muerte cerrando mi corazón para siempre.
La brecha de vida necesaria para sobrevivir a la corriente
de la muchedumbre apestosa y sus fraguas del Horror.
Hefesto en su imagen más viva y eterna. Perpetuidad manifiesta.
Abro mis ojos a tu semblante. Me agarro a tu imagen.
Te llevaré conmigo en este arduo camino.
Confieso que he muerto. Oh, qué decepción para algunos!
Oh, qué locura de placer para otros!
Producto original salido de una fábrica de sueños.
Producto estimado en una parcialidad.
En mi epitafio hubo una vez escrito: "Volveré para vivirlo!"
Gran verdad, pues hete aquí que aquí estoy porque he venido!
Camino de ultratumba iluminado hacia un sinfín,
cual mayores son los mástiles de mi retorno.
--------------------------------------------------------------
[I'm coming back, I will return
And I'll possess your body and I'll make you burn! - IRON MAIDEN, The Number of the Beast.
De las campanas haremos nuestro himno
De las campanas haremos nuestro himno
Un himno de amor que jamás osó entrar
[en nuestras vidas].
Me parece escuchar un silbido a lo lejos del río
que mece en su lecho un brillo calmo de luz difusa.
He visto tu sembante atónito ante mi imagen
sin palabras ni respiración. Tu mirada penetrante.
Penetras en lo hondo del océano marino-humano.
Mi incandescencia a punto de explotar
y sentir tu orgullo aflorar en mis entrañas
como Venus encadenada al Amor.
Son oscuros nuestros ojos
aun siendo cegados por luces del espacio infinito
que arremeten contra nosotros sin saber por qué.
Qué sabremos nosotros pobre almas del Diablo!
Que siempre nos hemos movido en la intemperie
como si nada maligno nos fuese a ocurrir.
Ahora sé que vamos los dos
hacia un lado funesto de la vida,
de corrupción y malversación de sentimientos.
Ahora sé que viviremos siempre pegados
al unísono de la llamada del Amor.
Ahora sé que las campanas del cementerio
serán nuestra llamada para profanar
nuestros cuerpos siempre rendidos ante la causa.
De las campanas haremos nuestro himno...
nuestro himno hacia...ROMA!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Ola mi amorcito...wn wn estas echo to un literado....wn la primera poesia pues q el dia q me faltes sin q haga falta q te mueras será una gran perdida y mi mundo entristecerá y oscurecerá, nunca más brillará el sol en él....pero espero q eso nunca pase; y el segundo...pues aunq me ha costao pillarlo (esq soy mu cortita) pues q al final lo he entendido y es fantastico, perfecto....me gusta lo q escribes...más el segundo q el primero, ya que siempre estas con tu literatura fúnebre...aunq tmb esta wapa....
ale q te quiero mucho...y siempre seré tu admiradora incondicional...besos****
Publicar un comentario