Trasiegos de mi vida
Recibí el toque de luz que necesitaba.
El caballero interior renació.
Fue a parar a un palacio de oro y plata
mas pena y angustia encontró.
No quise renegar a mi lealtad y libertad
mas no destapé la verdad.
Me acostumbré a la falsa bonanza
y me avergoncé de mi libertad.
No quiero ser libre si por ello he de matar
No quiero recuperarte
si por ello he de tajar.
Es algo insospechado
que me hace recular
hacia tierras extrañas donde brilla el Sol.
Y allí quizá poderte hallar.
Quiero tu calma, y la mía, claro está.
Pero por mucho que me esfuerce
no volveremos a brillar.
Valiente y bravo caballero de la blanca armadura.
Dulce y linda doncella de baja estatura.
Quiero compartirte el resto de mis días.
Pero si me quieres hacer tu prisionero
antes deberás hacer realidad mi deseo.
Quiero alejarme de esta tierra,
quiero alejarme de todo Mal,
quiero alejarme de todo,
mas sin sobresalto...e irme contigo.
Adonde no sea menester correr,
adonde no requieran de nuestro tiempo,
adonde podamos ver torres majestuosas
[allá en el horizonte].
Adonde no tengamos nada más que nuestro amor,
un par de caballos y muchas historias que contar.
Ese es mi deseo, amor, tuyo soy si en paz estamos.
martes 2 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
que escrito mása bonito, más tierno... toda chica desesa que les escriban uno así algun dia... tu bella princesa puede estar contenta!!!
Publicar un comentario en la entrada